El apalancamiento es un mecanismo utilizado por muchas compañías para financiar proyectos y así expandir su negocio. En este sentido, el ratio de calidad de deuda de una empresa es fundamental para conocer la solvencia de una firma . ¿En qué consiste este término y cómo se puede calcular?

El ratio de calidad de la deuda: aproximación al término

El ratio de calidad de la deuda hace referencia a la proporción de deuda exigible a corto plazo en comparación con la totalidad de apalancamiento que tiene una empresa determinada. 

Es un índice de solvencia que mide los pasivos totales de una empresa como porcentaje de sus activos totales. En cierto sentido, el ratio de endeudamiento muestra la capacidad de un negocio para pagar sus pasivos mediante sus activos. En otras palabras, indica cuántos activos debería vender la empresa para ser capaz de pagar todos sus pasivos.

Esta relación se utiliza como una forma de medir el apalancamiento financiero de una empresa. Las compañías con niveles más altos de pasivos en comparación con los activos se consideran altamente apalancados y, por tanto, suponen un mayor riesgo para los prestamistas.

Esto ayuda a los inversores -actuales o potenciales- y a los acreedores a analizar la carga general de la deuda de la empresa, así como la capacidad de la misma para hacer frente a su pasivo si la compañía atravesara por una situación económica complicada. En este sentido, cuanto más lejanos o improbables sean los vencimientos, mejor será la calidad de dicha deuda.

El pasivo espontáneo, el que se gestiona por el propio ciclo productivo, es el que menos afecta a la calidad de la deuda. Por ese motivo, para tener una mejor calidad de deuda, este debería ser el tipo de pasivo predominante en el balance.

Cálculo de la calidad de la deuda de una empresa

Una vez que se tiene claro el concepto, veamos cómo realizar su cálculo. Así, como se ha indicado anteriormente, para poder medir la calidad de la deuda se debe utilizar un ratio o cociente que mida la capacidad del pasivo en el corto plazo en relación con el total. La fórmula es la siguiente:

Ratio de endeudamiento= Total Pasivo / (Patrimonio neto + Total Pasivo) x 100

¿Que hay que tener en cuenta para calificar la deuda?

Un ratio de deuda de más de 1,0 o 100% significa que una empresa tiene más deuda que activos, mientras que un índice de deuda inferior al 100% indica que dispone de más activos que deuda.

Desde una perspectiva de riesgo puro, los índices más bajos (0,4 o menos) se consideran mejores índices de endeudamiento. Dado que los intereses de una deuda deben pagarse independientemente del desempeño comercial, un exceso de apalancamiento puede comprometer toda la operativa de una organización si el flujo de caja se agota. Las empresas que no pueden pagar su propia deuda pueden verse obligadas a vender activos o declararse en quiebra.

Asimismo, un índice de endeudamiento más alto (0,6 o más) hace que sea más difícil pedir -y que sea concedido- dinero prestado. Los prestamistas a menudo tienen límites en el índice de endeudamiento y no otorgan más crédito a las empresas que tienen un apalancamiento excesivo. Por supuesto, los acreedores también ponderan otros factores, como la solvencia crediticia, el historial de pagos y las relaciones profesionales.

Por otro lado, esto no significa que una empresa con un endeudamiento razonable no tenga acceso a financiación . De hecho, un ratio de deuda de cero indicaría que la empresa no financia un aumento de las operaciones mediante préstamos, lo que limita el rendimiento total que se puede obtener y transferir a los accionistas.

¿Cuál es el valor de equilibrio del ratio de calidad de la deuda?

A menudo, se considera que un ratio de endeudamiento de 0,5 representa un menor riesgo. Dicho cociente significaría que la empresa tiene el doble de activos que de pasivos. O, dicho de otra forma, que los pasivos de esta empresa son solo el 50% de sus activos totales. Una razón de 1 significa que el pasivo total es igual al activo total. En otras palabras, la empresa tendría que vender todos sus activos para pagar sus pasivos. Evidentemente, se trata de una empresa con un gran apalancamiento.

El coeficiente de endeudamiento es un indicador de solvencia fundamental porque los acreedores velan, como es lógico, por el reembolso del dinero prestado. Cuando las empresas piden más dinero para financiarse, este ratio aumenta, y el acceso al capital será más complicado y en peores condiciones. 

La calidad de la deuda expresa la facilidad con la que un deudor puede cumplir con sus compromisos de pago. En este sentido, las deudas son más fáciles de devolver cuánto mayor es el tiempo que existe para hacerlo.  Por ejemplo, si una empresa tiene que devolver gran parte de su deuda en pocos meses y, además, atraviesa momentos de falta de liquidez y malas perspectivas para su negocio, claramente tendrá problemas. Para esta compañía será complicado devolver el dinero a sus acreedores, por lo que se considera que posee una deuda de baja calidad. Una de las soluciones para conseguir mejorar el ratio de calidad de la deuda es transformar la deuda a corto plazo en deuda a largo plazo mediante la negociación o la refinanciación de deudas.